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Pameliux
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martes, noviembre 24, 2009
¿Qué es el pánico escenico?
El Pánico Escénico es la situación en la que la mente se ve desbordada por sensaciones que la traicionan de pronto. No sólo ocurre sobre el escenario. También puede ponernos en apuros al enfrentar una entrevista laboral, declararle los sentimientos a otra persona, pedir aumento de sueldo, rendir un examen oral o tener que proponer un brindis en familia…
Según el médico psicoterapeuta Norberto Levy: “Por pánico escénico se entiende la experiencia de sufrir una inhibición psicológica que perturba la posibilidad de desempeñarme en el rol que estoy ejecutando. En sus formas más intensas, se da en situaciones con muchos testigos u observadores de mi «performance». Pero también ocurre en la charla con un amigo al que le quiero comentar algo y no lo puedo hacer por temor a qué dirá”....
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Publicado por
Pameliux
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miércoles, noviembre 18, 2009
Miedo Escénico
La vergüenza, bochorno o como quieran llamarla es una sensación tan desagradable que a cualquiera le produce temor experimentarla. Más a una edad en la que nos resulta tan importante el qué dirán. Por eso imagínense salir al frente en una exposición o show escolar, con todos los ojos puestos sobre nuestro desempeño. Sí que es para que se nos acelere el corazón, nos flaqueen las piernas, tengamos ganas de salir huyendo o hasta nos desmayemos.
Estos y otros síntomas corresponden a lo que en el mundo de las tablas se conoce como “pánico escénico”, que en realidad es una reacción física producto del estrés por estar expuestos a una situación en la que nos sentimos altamente vulnerables.
Ojalá que en esos momentos pudiéramos tener pintura invisible o una pastilla de chiquitolina para que nadie nos vea. Sin embargo, hasta que dichos artilugios se inventen solo nos queda hacer de tripas corazón y afrontar las cosas con valentía.
No es que haya un secreto exacto para eliminar el miedo a “salir a escena”. Hasta diría que es algo natural y que aumenta conforme se acerca el acontecimiento que nos pone los nervios de punta. Pero pensándolo bien, puede resultar beneficioso si sabemos controlarlo y dirigir nuestra energía acumulada a dar lo mejor de nosotros.
La clave de todo está en la mente. Aunque suene cosa de locos, podemos imaginarnos que se trata de un juego virtual o de un cómic del que somos los personajes principales. O simplemente que no lo hacemos por obligación sino por diversión y que no hay nada qué perder (al menos funciona para mí).
Claro que también ayuda alguna infusión tranquilizante como la manzanilla o el té de tilo. Y por supuesto, unos buenos masajes antes de que empiece el “show”. Sea cual sea nuestra actuación, siempre nos hará ganar experiencia y en la siguiente ocasión tendremos mayor confianza en nosotros mismos para hacerlo mejor. Como ven, no hay por qué temer. O mejor dicho, se puede controlar fácilmente.